por Daniel Domínguez Z.

Cine y más


Una nueva victoria para Michael Haneke

director Michael Haneke

Si alguien ha  tenido un extraordinario 2013, ese es el austríaco, de origen alemán, Michael Haneke (Múnich, 1942).

Este año su película más reciente, la hermosa y demoledora Amor, obtuvo 42 premios a nivel mundial, entre ellos  el Óscar, el Globo de Oro, el Bafta, el César y un Spirit.

Ahora, el director y guionista, todo un referente del género dramático, se lleva  el premio Asturias de las Artes.

Esta distinción, de acuerdo con el jurado de este galardón, se le entrega porque sus producciones son “una original y personalísima aproximación de radical sinceridad, aguda observación y extrema sutileza a problemas fundamentales que nos conciernen o afectan individual y colectivamente”.

Para el jurado de esta importante distinción española, el realizador “ilumina y disecciona con deslumbrante maestría aspectos sombríos de la existencia como la violencia, la opresión y la enfermedad” y los afronta “con extraordinaria sobriedad formal a la vez que abre espacios a la persistencia consoladora del amor, la confianza y el compromiso”.

El provocativo y tortuoso séptimo arte de Haneke no es para la audiencia promedio acostumbrada a los efectos especiales que distraen, y menos para los que se tragan, sin masticar siquiera, los argumentos complacientes y políticamente correctos  de esos con mensajes morales de cómo deben comportarse los individuos que han perdido su capacidad de cuestionar.

Sus historias y sus imágenes le exigen al espectador una toma de conciencia de que forman parte de esta sociedad que sabe manipular a sus integrantes y que es violenta por naturaleza.

Su propósito es denunciar a un sistema que atonta a quien pueda y que lleva al ser humano a que pierda  su bondad hacia los otros.

A Haneke se le puede acusar de hacer un cine trágico y siniestro, de esos que ahogan las esperanzas y avivan las penas, pero nadie puede decir que está mintiendo o exagerando en sus planteamientos.

Haneke, hijo querido de los festivales de Cannes (Francia) y Stiges (España), muestra la falta de humanidad de las leyes y las normas que rigen a los habitantes de este planeta donde somos usuarios y clientes, pero no siempre ciudadanos con derechos.

EL DEVENIR DE UN GENIO

Michael Haneke comenzó su faena en la industria audiovisual en la televisión de su Austria natal con producciones como Three Paths to the Lake (1976) y las dos entregas de Lemminge (1979).

Después, entre 1983 y 1986, pasó a crear productos para la pantalla chica de la hoy extinta Alemania del Oeste.

Su primer largometraje formal fue El séptimo continente (1989), sobre una familia que prefiere lo espiritual al consumismo, aunque esto la llevé a un desenlace nada halagüeño.

Esa idea de una sociedad que no permite que sus hijos se rebelen, lo conduce a que El séptimo continente sea el capítulo inicial de una trilogía en la que estudia por qué el ser humano  se aboca tanto a la violencia, y lo hace a través de los títulos 71 fragmentos de una cronología del azar (1994) y El video de Benny (1992).

Su obra fílmica se hace cada vez más popular, no sé si esta palabra sea la más adecuada, pues es a partir de ese ejercicio brillante que fue La cinta blanca (2009), que nos explica qué ocurrió en Alemania a inicios del siglo pasado que después dio paso a los actos de la Primera y Segunda Guerra Mundial.

Su punto mediático más alto fue  Amor, que lastimosamente pasó hace unas semanas por las salas nacionales, y como cabía de esperar, recibió un distante y frío trato de buena parte de la audiencia istmeña.

Amor es un drama sobre las relaciones amorosas y cómo estas cambian de piel o se fortalecen con el paso de los años y con la llegada de la ancianidad y las enfermedades que esta trae.

No se sabe nada de su siguiente proyecto fílmico, salvo que escribe el guión y que lo rodará en  2014.

¿Han visto alguna película de Michael Haneke? ¿Pudieron ver Amor cuando se proyectó en Panamá?

Comments

6 Respuestas a “Una nueva victoria para Michael Haneke”

  1. Eraldo dice:

    Hola,Daniel:
    La filmografía de Haneke siempre me ha fascinado. Desde que contemplé “El video de Benny” me di cuenta de que estaba ante un tipo de cine incómodo y sin concesiones. No hay quien falta en tildarlo de “pornógrafo”,pero aunque esto a veces puede ser así no cabe duda de que la vida real dista mucho de ese aire amelcochado que Hollywood nos mete por los ojos y el austríaco intenta mostrar tal y como es. Por eso no me sorprende el feo que el público istmeño le hizo a esta cinta(estreno del que no sabía, absorto en mis ocupaciones como estoy),ya que en Panamá desde hace lustros el Tío Sam le “uniformó” la mirada a casi todos con su cine y le inoculó contra todo lo que no sea cine yanqui(no independiente). Me alegra que tú y unos cuantos más sean la excepción a la regla. Saludos.

    • ddominguez dice:

      Tal cual, Eraldo, el cine de Haneke no busca complacer, ni cree en lo políticamente correcto, su cine indaga y cuestiona, es molesto y crítico, la verdad es una alegría que ese tipo de filmografía se premia, incluso el Oscar se dio cuenta de su valía. Saludos

  2. jorge santos dice:

    Puedo decir que fui unos de los afortunados que pude ver AMOUR narrada sin ninguna pista de musica salvo aquellas que los protagonista escuchan, magistralmente cruda, sin cliches sentimentales, Emmanuelle Riva se apodera asombrosamente del papel que hay momentos que hasta me da escalofríos (muy merecida su nominación al oscar), y con un desenlace que me tomo por sorpresa.
    “Quise hablar del fin del amor, del modo en que se reacciona ante el sufrimiento unido a la pérdida de una persona amada. Es una situación a la que todos acabaremos enfrentándonos en un momento de nuestra vida. Puede tratarse de nuestros abuelos, nuestros padres, la persona con la que convivimos, incluso de nuestros hijos. He pasado y sigo pasando por situaciones comparables, aunque no sean idénticas a la que se describe en la película. Además, tengo 70 años, por lo que me veo obligado a mirar la posibilidad de frente. Se habla de lo que se conoce y me inspiré en lo que sabía. Las personas de 30 años hablan del amor que nace, y yo, del amor que se acaba”, reflexiona Haneke, su director.

    • ddominguez dice:

      Me alegra mucho que la pudieras ver, Jorge, es toda una joya del cine, que como siempre pasa en el país, tuvo que enfrentarse a una cantidad de obstáculos: como típica película pequeña tuvo poco tiempo en la cartelera nacional, estuvo además en pocas salas. Saludos

  3. Amanda dice:

    Donde podre ver alguna de sus películas y cual me recomiendan para ver por primera vez?

    • ddominguez dice:

      Depende, Amanda. En algunos establecimientos en la ciudad capital es probable que encuentres algunos de sus títulos, de repente en Sanborns o en las Arrocha. La otra, es comprarlos a través de sitios cibernéticos como Amazon o ponerte el parche. ¿Por dónde comenzar? De Haneke me encanta mucho Amor, La cinta blanca, El video de Benny y Funny Games. Saludos

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